En el día a día de cualquier empresa puede llegar un momento en el que sea necesario extinguir la relación laboral con un trabajador. Ya sea por motivos disciplinarios o por causas objetivas, es fundamental que el proceso se haga con rigor jurídico para evitar futuras reclamaciones, indemnizaciones elevadas o la declaración de improcedencia.
En Igleva acompañamos a empresas y autónomos en la gestión completa del despido, asegurando que la decisión se tome correctamente, con la documentación necesaria y cumpliendo todos los requisitos legales.
En este artículo te explicamos, de forma clara y práctica, qué diferencia un despido disciplinario de uno objetivo y qué pasos debe seguir la empresa para realizarlo sin errores.
🔹 1. ¿Despido disciplinario o despido objetivo? Diferencias esenciales
Despido disciplinario
Es aquel motivado por un incumplimiento grave y culpable del trabajador. Algunos ejemplos habituales son:
- Faltas injustificadas y reiteradas de asistencia o puntualidad
- Desobediencia, indisciplina o conductas irrespetuosas
- Disminución continuada y voluntaria del rendimiento
- Vulneración de la buena fe contractual
- Ofensas verbales o físicas
- Acoso hacia compañeros o empresa
👉 En este tipo de despido, no existe derecho a indemnización, aunque sí procede el finiquito.
Despido objetivo
Se produce por circunstancias que no dependen de la conducta del trabajador, tales como:
- Causas económicas, técnicas, organizativas o de producción
- Ineptitud sobrevenida
- Falta de adaptación a modificaciones técnicas
- Insuficiencia de consignación presupuestaria (sector público)
👉 En este caso, el trabajador tiene derecho a una indemnización de 20 días por año trabajado, y la empresa debe cumplir un preaviso de 15 días, salvo que decida abonarlo.
🔹 2. La importancia de una correcta preparación del despido
Tanto si el despido es disciplinario como objetivo, la clave está en la acreditación y documentación.
En Igleva siempre recomendamos seguir estos pasos previos:
✔️ Reunir pruebas suficientes
Documentación, comunicaciones internas, partes disciplinarios, informes, registros de jornada… todo debe ser fehaciente y justificable.
✔️ Analizar la proporcionalidad
El despido debe ser la consecuencia adecuada a la gravedad de los hechos. En algunos casos es más apropiado aplicar sanciones previas.
✔️ Evaluar riesgos legales
Antes de tomar la decisión, analizamos para nuestros clientes la probabilidad de que el despido pueda declararse improcedente y su coste económico.
🔹 3. Pasos esenciales para comunicar un despido correctamente
Aunque cada caso debe estudiarse de forma individual, existen una serie de pasos comunes que toda empresa debería cumplir.
1. Redacción clara y completa de la comunicación de despido
El documento debe describir los hechos o causas con precisión, fechas, detalles y sin términos ambiguos.
Lo que no esté en la comunicación no podrá añadirse posteriormente si el trabajador impugna.
2. Entrega adecuada al trabajador
Recomendamos utilizar métodos que acrediten la recepción:
- Entrega en mano con firma del recibí
- Burofax con certificación de texto
- Comunicación electrónica certificada
Esto evita conflictos sobre la fecha de efectos.
3. Cumplimiento de plazos
- Disciplinario: puede ser inmediato, sin preaviso.
- Objetivo: requiere 15 días de preaviso o su abono equivalente.
4. Puesta a disposición de indemnización (si es objetivo)
Debe estar disponible en el mismo momento de la comunicación, salvo excepciones justificadas.
5. Entrega del finiquito y documentación laboral
Incluye:
- Salarios pendientes
- Vacaciones devengadas y no disfrutadas
- Parte proporcional de pagas extra
- Certificado de empresa para el SEPE
🔹 4. Errores más frecuentes que vemos en las empresas (y cómo evitarlos)
A lo largo de los años, muchos despidos terminan declarándose improcedentes por errores fácilmente evitables. Estos son algunos de los más comunes:
❌ Hechos demasiado genéricos o no probados
❌ Falta de fechas y detalles concretos
❌ No justificar la causa objetiva con documentación económica u organizativa
❌ No poner a disposición la indemnización en su momento
❌ Preaviso incorrecto
❌ Entrega informal de la comunicación, sin prueba
En Igleva revisamos cada caso individualmente para garantizar que el procedimiento se realiza conforme a la normativa y con todas las garantías necesarias para la empresa. El despido es un acto jurídico muy delicado y cualquier error puede traducirse en costes elevados para la empresa. Por eso es fundamental contar con asesoramiento profesional que analice la situación, prepare la documentación y acompañe en cada paso ayudando a nuestros clientes a gestionar despidos disciplinarios y objetivos con seguridad jurídica, evitando riesgos y simplificando el proceso.
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